SINÓPSIS

Fernando (Andrés Gertrudix), vive en el corazón del Barrio Chino de Barcelona, donde se busca la vida traficando con anfetaminas y alternando con una peculiar galería de siniestros personajes. En uno de esos amaneceres robados a la vida, Fernando conocerá a Elsa (Irene Escolar), una joven adolescente, dulce y vitalista, con una personalidad extraña y autodestructiva que se convertirá sin quererlo en su mayor adicción. Juntos tratarán de sobrevivir en una Barcelona canalla y sombría que al caer el día es tomada por los renegados de la sociedad y sus particulares códigos.


“EL IDIOMA IMPOSIBLE”
se adentra, de la mano de sus protagonistas: Fernando y Elsa , en la Barcelona de los 80, reflejando el modo de vida romántico, desenfadado, duro y olvidado, que asoló a las generaciones más jóvenes de aquella época. La película es un viaje libre por el mundo exuberante y ácido que propone Casavella. Entre las ruinas de una ciudad que se tambalea condenada a desaparecer por la visión de futuro y prosperidad de algunos de sus habitantes, y el perfil que se adivina de una nueva metrópolis de progreso y modernidad edificada sobre los esqueletos de la memoria y los sueños vencidos.


“El IDIOMA IMPOSIBLE” es una película sobre los límites, sobres las líneas de sombra que traza la vida ante nosotros como fronteras que uno puede o no traspasar. Más allá, se adivina el futuro con su cadencia sobria de derrota, de mezquindad disfrazada de sentido común. De este lado, el prodigio todavía de la juventud, cuando la única ley es ser fiel a uno mismo, a la posibilidad exultante de ser y a la maravilla del escalofrío de sentir que la vida es agua en el cuenco de nuestras manos. Un agua que podemos beber o dejar escapar entre los dedos.

En un momento de la película, Elsa dice: “Si te salvas te traicionas. Es algo contra lo que no se puede luchar. Si te salvas, estás muerto.” El IDIOMA IMPOSIBLE se detiene en ese preciso instante, cuando los personajes han de decidir y miran ante ellos. Ante ese contraplano que es el futuro. Cuando el tiempo se detiene y ellos tienen un instante para decidir si se salvarán o preferirán inmolarse. Si pasarán de largo o estarán dispuestos a pagar el precio de la rara felicidad de ser fieles a si mismos.